Ernestito Gafe Pico

Conocí a Ernestito Gafe Pico hace tres años, no diré donde para salvaguardar su intimidad (ya que mi éxito arrollador podría tener consecuencias fatales para su vida privada) y decir también, aunque resulte obvio, que este es un nombre ficticio pero que le va al pelo.

Es un hombre de cuarenta y tantos, alto, desgarbado, inteligente y francamente culto, atrapado en un trabajo reiterativo, poco gratificante, mal retribuido y sin ningún tipo de futuro. Sin embargo Ernestito Gafe Pico dice tener sueños para liberarse de este terrible destino, tales como irse a Granada y hacerse alfarero, mudarse a Gredos y convertirse en pastor, quizás algún lugar de la Mancha como fresador o al menos jardinero para cuidar plantas, arbustos y árboles que rodean la prisión en la que se halla encerrado en régimen abierto.-Siempre es de agradecer que a uno le permitan dormir en su santa casa-. Suele decir.

Pero a pesar de todo mi apoyo, Ernestito Gafe Pico no termina de dar el paso. Siempre se escuda en su edad y quizás lo más preocupante, que no tiene un duro ya que se gastó los ahorros de casi una vida en un nuevo coche que apenas necesitaba. De hecho recuerdo esa temporada deshojando la margarita, “me lo compro, no me lo compro, me lo compro…” Cierto que su coche estaba para el arrastre, tenía cinta americana por todas partes pero él gusta de disfrutar del transporte público y los paseos en bici. Yo por aquel entonces le aconsejaba que se comprase un coche de segunda mano, una bici de carretera (seguimos llorando por la dichosa bicicleta de carretera) y guardase el resto del dinero para el futuro. Pero la emoción del “coche de paquete” (si es así como se dice) le tenía el cerebro obnubilado. Finalmente se compró el puñetero coche nuevo, coche que al menos le servirá de casa cuando le despidan por ser un zopenco incompetente.

No es que Ernestito Gafe Pico sea un zopenco incompetente pero si lo es su jefe, lo que provoca unas trifulcas terribles entre ellos pero como ya sabemos quien tiene la sartén por el mango, todas se resuelven finalmente con el “si bwana” saliendo de los labios del pobre Ernestito Gafe Pico.

Para colmo se está quedando sin cejas, ha consultado con más de una decena de especialistas pero estos no encuentran solución alguna. Tiene como vecino a un ex espía internacional, según él, que le odia por no haber compartido su patio, en el que cultiva limoneros, con el perro de aquel para poder orinar y defecar. Y le ha sido asignada de forma vitalicia, desconozco como ha llegado a esta situación, la presidencia de su comunidad. Su vida es un erial y flor que toca se deshoja, recitando al gran y “optimista” poeta Gustavo Adolfo Becker.

Hoy hemos estado tomando un café, me imaginé que le vería dando saltos de alegría pues se va el sábado de vacaciones, sin embargo cuando ha entrado por la puerta lo que he visto es a un Ernestito Gafe Pico más delgado, ojeroso y lleno de mocos. En fin cierto que es cada uno quien se labra su futuro pero no menos cierto es, que unos nacen con estrella y otros estrellados.

Espero encarecidamente que el constipado y la gastroenteritis no le duren mucho a mi querido Ernestito Gafe Pico y consiga reunir las fuerzas suficientes para que a su regreso dé un puñetazo en la mesa sin dislocarse la muñeca, plante cara al tonto de nación de su jefe sin terminar agachando la cerviz y con su atillo inicie camino a tierras gallegas, por ejemplo, a ser feliz como lechero.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s