Crónica de una muerte teleoperadiana anunciada

Felipe Esparrago Triguero era un ratón de biblioteca, había estudiado literatura y ahora se preparaba para ser bibliotecario. Su vida era muy sencilla pues muy poco necesitaba, con té y arroz se alimentaba, en un colchón en el suelo descansaba y con sus piernas se desplazaba.

Pero la apacible vida de Felipe Esparrago Triguero dio un vuelco, un mal día calló un meteorito en su humilde morada, acabando con su arrozal, sus plantas de té, sus libros y su colchón en el suelo. No tenía donde cobijarse, no tenía que estudiar y tampoco tenía dinero. Por fortuna Felipe Esparrago Triguero contaba con un amigo, Filemón Carpantez Tacañez al que fue a visitar pidiendo caridad. Filemón no era muy mala persona pero demasiado amigo del dinero, así que exigió a Felipe Esparrago Triguero que se pusiera a trabajar.

Así fue como Felipe Esparrago Triguero se convirtió en teleoperador y como su vida pasó de tranquila y apacible a estresante y caótica. El señor Jonnhy Call Center, socio de Filemón Carpantez Tacañez, le había asignado un puesto de teleoperador en el servicio técnico de ADSL de la marca ACME, a pesar de las suplicas de Felipe Esparrago Triguero. Él no tenía problema en dedicarse a llevarles agua a los chicos para que sus bocas no se secaran, leerles en sus ratos libres, hacerles la comida, no tenía problema en ninguna actividad cotidiana pero detestaba el teléfono, de hecho en raras ocasiones utilizaba uno y lo más importante, carecía de cualquier conocimiento sobre ADSLS en particular y el avance tecnológico en general.

Felipe Esparrago Triguero de una patada en el culo aterrizó en su cubil, estaba aterrado y solo contaba con dos hojas, que el supervisor Bonifacio Yoganomucho Tupoco había denominado “speech”, para enfrentarse a ese mundo desconocido. La hora había llegado, Felipe Esparrago Triguero tragó saliva, se ató los machos y se “logó”, lo que viene a ser conectarse al teléfono, este sonó y pulsó el botón de responder.

-Buenos días, le atiente Felipe Esparrago Triguero del servicio técnico de ADSL marca ACME, ¿en qué puedo ayudarle?
-Mire usted, que no me va el interné
-¿Tiene usted encendido el “router” (lo primero del “speech”)?
-¿Que si tengo encendido el qué?
-El “router”
-¿Y que es eso del “router”?
-Un momento por favor, no se retire.

Felipe Esparrago Triguero no tenía ni pajolera idea de qué puñetas era un router, el era un ratón de biblioteca. Así que se acercó a Bonifacio Yoganomucho Tupoco pero este no pareció contento ante tal ignorancia, Bonifacio Yoganomucho Tupoco se jactaba de deslomar a “sus chicos” sin rascarse apenas las pelotas. De malos modos se lo explicó y Felipe Esparrago Triguero a la batalla que volvió.

-Gracias por la espera, señor… (¡mierda! pensó Felipe Esparrago Triguero, lo primero no es lo del “router”, lo primero es el nombre, el ¡nombre!). Disculpe, ¿me permite su nombre para dirigirme a usted?
-Como no, soy Paco
-Pues gracias por la espera señor Paco. Verá, el router es el aparatito que va enchufado a la línea telefónica, es blanco, “cuadradote” y debe tener luces parpadeando, o luces sin parpadear, pero luces.
-Pues espere que mire.

(Mientras Felipe Esparrago Triguero espera, esto se desarrolla al otro lado de la línea).
Pepi, ¿dónde está el cacharro ese que va pegado al teléfono? ¿Qué dices Paco? ¿Que donde está el cacharro ese del interné? Paco, ¿te refieres al router? Si, ¿tú sabes dónde está? Ay hijo, cada día estás más tonto, pues ahí lo tienes, encima del mueble del ordenador.

-Aquí lo tengo
-¿Lo tiene encendido?
-Yo creo que sí, pero espera

(Nuevamente al otro lado de la línea)
Pepiiiii, ¿está encendido esto? Y yo que sé, míralo. Es que no sé. A ver, si, estar está enchufado pero no parpadea

-Niño, que está enchufado pero no parpadea.
-Bien señor Paco, debemos reiniciarlo.
-¿Y eso como se hace?
-Un momento por favor, no se retire.

Felipe Esparrago Triguero no tenía opción, necesitaba nuevamente la sabiduría de Bonifacio Yoganomucho Tupoco y este, tras considerarle y hacerle saber cuan retrasado mental profundo resultaba, le dio la información.

-Señor Paco, gracias por la espera. Verá, solo debe desenchufarlo, esperar 10 segundos y volverlo a enchufar. Tras algunos segundos, 3 de las lucecitas deben permanecer fijas y la cuarta parpadeando.
-Muy bien hijo, pues un momento.

(Al otro lado de la línea)
Pepi, anda desenchufa el jodido aparato ese, déjalo 10 segundos y vuélvelo a enchufar (Transcurridos 12 segundos).Ya está Paco. ¿Cómo están las luces? Pues se ha encendido una, no, dos, no, tres, espera, hay tres fijas y la otra parpadea).

-Parece que funciona.
-Me alegro, ¿alguna otra consulta señor Paco?
-No gracias, gracias.
-Muchas gracias por su llamada señor Paco y ahora si no le importa, cuando terminemos la llamada califique la atención recibida. Buenos días.
-Adiós majo.

Ese fue la primera vez de Felipe Esparrago Triguero, traumática por el uso del teléfono, por no saber que decir y por saberse retrasado mental profundo. Sin embargo con el paso del tiempo cual ramera o soldado, Felipe Esparrago Triguero fue cogiendo callo. Dominaba el teléfono y los conocimientos de ADSL a las mil maravillas, Bonifacio Yoganomucho Tupoco estaba encantado con él, de hecho se convirtió en uno de los mejores teleoperadores de la marca ACME. Sin embargo perdió sus ganas de leer, olvidó su objetivo de llegar a ser bibliotecario, echó tripa por la mala comida y el estrés y siempre estaba de mal humor.

El 24 de septiembre aparecía ahorcado en sus aposentos, el arma, un cable de teléfono, la nota de despedida dirigida a Bonifacio Yoganomucho Tupoco y Filemón Carpantez Tacañez en la que se cagaba en sus putas madres.

Días más tarde el Gobierno anunció que se tomarían medidas por la pérdida masiva de teleoperadores.

-Van 850 en lo que llevamos de año y esto empieza a ser una masacre, las madres de los muchachos se nos están echando al cuello-, dijo el Ministro de asuntos ni exteriores ni interiores cuando el micrófono seguía abierto.

Anuncios

8 pensamientos en “Crónica de una muerte teleoperadiana anunciada

  1. Joan

    Jajajaj. La verdad es que lo de los operadores de adsl con los usuarios es de aupa… Se puede parodiar también cuando hay que pagar penalizaciones económicas cuantiosas pero sin embargo a ellos no les penalizada nada anunciar velocidades de navegación rapidísimas y luego que solo se cmpla 1/3 de lo que publican…

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s