Pozo, rayo de esperanza y luego, pozo otra vez

Miro a mi alrededor y lo único que veo son caras de desprecio, otras de absoluta indiferencia y aquellas más amables, de lástima.

Todos los días llego a la misma hora, bueno, más o menos, por aquello de tener una rutina y esas cosas que dicen, parece ser, que es bueno y me acomodo en mi esquina con mi perro. Los días templados de otoño y primavera son agradables, los de verano, terriblemente asfixiantes y los de invierno, como el de hoy, para que contarles. Afortunadamente Peregrino siempre me acompaña, ese es el nombre que elegí para mi inseparable y perro amigo, y conseguimos darnos calor.

Un día tras otro se suceden siempre iguales, llegar a la esquina elegida, aposentarse, conseguir algunas monedas, lo de los billetes está complicado, de aquellos más sensibles o de los que aspiran la redención y comprar algo de comida y para que engañaarnos, toda la bebida que dé de sí la cosecha del día. Pero les puedo prometer y de hecho prometo, que Peregrino es siempre el primero en llevarse algo a la boca, pues él es el bendito que hace que me levante todas las mañanas y no me abandone al sueño eterno.

Les podría contar mi vida pero como la de tantos otros, familia desestructurada, si, pero nada del otro jueves, no se vayan a pensar…Un día estás en el sillón de tu casa deseando morirte o matar a tu padre, según el día, ya saben, y el siguiente te encuentras completamente a la deriva. Me imagino que son cosas que no ocurren de la noche a la mañana, te vas adentrando en ese camino equivocado, evitas toda señal indicativa de que estás haciendo completamente el gilipollas pero que coño, tu eres más listo que nadie y la jodida rabia no te permite discernir la realidad así que en algún momento echas la vista atrás y… no hay salida.

Por lo que aquí estoy señores y señoras míos y mías, no se vayan a cabrear unos u otras, en mi esquina con Peregrino del mismo modo que lo hacen otras almas perdidas o varadas. Pero por mucho que jodan, las almas, perdidas o varadas, son muchas y la indiferencia o esa mirada que te esta dice claramente “muere escoria” no va a erradicarlas de esta mierda de sociedad.

Pero a pesar de esa mierda sociedad, lúgubre, descreída y carente de cualquier principio, en ocasiones una mano amiga se cruza en tu camino. Fue el domingo pasado, una señora salió de la tienda que está al lado de mi esquina, se acercó y sin mediar palabra dejó en el bote un pavo y dos céntimos, ¿por qué nadie querrá las monedas de uno y dos céntimos?, y me entregó un par de chocolatinas, pero de las caras, una para mi y otra para Peregrino.

Les aseguro que algo en mi se quebró, y ya es tiempo en la calle haciendo callo. Se había fijado en mi, en la tienda pensó en mi y cuando salio de ella hizo llorar a este naufrago sin rumbo.

Me encantaría acabar estas palabras con un final feliz en plan “ello me impulso para salir del pozo negro y lleno de fango en el que me encuentro” pero no, sigo aquí, en mi esquina con Peregrino y la cosecha del día. Sin embargo hubo un rayo de esperanza en mi vida y quién sabe, podría repetirse…

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8 pensamientos en “Pozo, rayo de esperanza y luego, pozo otra vez

  1. Anne Friesner

    La gente mira con desprecio sin pensar en la historia que hay detrás de las personas. A mi me molesta mucho. Sé que hay gente que está ahí porque quiere, y eso lo sé de primera mano, lo prometo. Pero hay muchos otros que quien sabe, quizás perdieron el rumbo y no tenían a nadie que les ayudaran. Es muy complicado. Mi madre me contó una vez que hay mucha gente a la que especialmente en invierno los buscan para llevarlos a albergues y ellos mismos se niegan. Mi abuela una vez le llevó un bocadillo caliente a un hombre que pedía y el lo rechazó diciéndole que quería dinero y en mi barrio hay un grupo de rumanos que piden dinero y cada dos por tres están en Mercadona comprando wiskey. Pero la gente solo se queda con esto, no se plantean el porqué esta gente actúa como actúa. Lo siento, soy bastante sensible con estos temas.

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    1. elcuadernodeclara Autor de la entrada

      Hay de todo como en botica, del mismo modo que la gente pasa de largo como si no estuviera en la esquina con Peregrino hay muchas almas perdidas o varadas que A saber querida. Lo del bocadillo que dices yo lo he vivido así que creo a pies juntillas tus palabras pero chica el otro día estaba efectivamente un chavalin con su perro pidiendo en el opencor y el corazón se me encogió… Y me inspirò estas palabras. Me alegro de que te haya gustado y mas aun tu comentario. Muchas gracias!

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  2. bosque baobab

    Me confieso culpable. Sí culpable porque yo conocí un hombre así:
    Se llamaba José y su perrita ( un tekel ) Luna. Me confieso culpable porque aunque no miré a otro lado e intenté ayudarle no pude hacer lo suficiente para salvarle.
    José murió de frio en una noche de enero. Pero os puedo garantizar que a José lo mataron entre todos… Se encargaron de detenerle inecesariamente, para entre tanto, quitarle todas sus pertenencias: su tienda de campaña, sus enseres… Luego de las múltiples veces que le llevamos al hospital por hipotermia los médicos solamente se encargaron subirle la temperatura para soltarle a la calle. Los servicios sociales que me encargue de que supieran el caso solamente aparecieron para decir “no podemos hacer nada si no quiere ser ayudado”. Todo fracaso. O mejor dicho: todos quisieron fracasar. Y sobre todo fueron culpales aquellos que están para velar de nuestra vida y por lo que les pagamos: policía, médicos, servicios sociales.
    Lo único que puede hacer es darle la perrita a una vecina que le quería…

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    1. elcuadernodeclara Autor de la entrada

      Esta historia toca el corazoncito… Creo firmemente que hay almas tan libres o tan sensibles o simplemente que no están dispuestas a pasar por el aro de esta sociedad, que no pueden adaptarse y finalmente se van, antes de lo que les hubiera tocado. Es una lastima porque nuevamente creo firmente que esas almas hubieran sorprendido mucho si se hubieran conocido y por supuesto comprendido. Lamentablemente en esta nuestra bendita sociedad siempre hay quien aprovecha el filón. De ahí que ya no te fíes ni de tu padre y de nuevo lamentablemente, como en la teoría de Darwin solo aquel que se adapta es el que sobrevive. Bosque Baobab, te agradezco, como siempre tus comentarios pero el de hoy, ha sido especialmente brillante.

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